sábado, 6 de septiembre de 2014

El jazz en Ecuador (I)

Identidades de fusión: el fox incaico ecuatoriano 


Fidel Pablo Guerrero

El hombre y la música nacieron en África.




Portadas de partituras: Hello Charley del compositor guayaquileño Pedro Cordero. ca. años 20’s; y, Rimini llacta rimini de Francisco Paredes Herrera, ca. años 30’s. Archivo Equinoccial de la Música Ecuatoriana.


En el siglo XIX algunas personas ya señalaban el crecimiento económico y presentían  la incidencia que tendrían los Estados Unidos en el Mundo, entre ellos el mismo Libertador Simón Bolívar. Sin embargo dentro de aspectos musicales fue solo hasta fines del siglo XIX cuando se hicieron sentir las expresiones sonoras del país norteamericano. La primera señal fue el ingreso a países latinoamericanos del llamado vals Boston, un vals similar al europeo, pero de movimiento muy lento. El vals Boston tuvo alguna presencia en nuestro medio sobre todo en los compositores académicos: Sixto María Durán y Carlos Amable Ortiz compondrían algunas piezas dentro de este modelo.


Luego vendrían las grabaciones de discos y los fonógrafos que se dispersarían por el mundo entero, de tal suerte que a  inicios del siglo XX, fue cuando la oleada musical mostró su potencial de difusión a través de estos mecanismos. Desde la nación norteamericana llegaron géneros rítmicos, que los pobladores blancos de ese país comercializaban, pero cuyo origen estaba más bien en los sectores de la excluida población negra. Así el  one step, el two step, el camel trot, el shimmy, el charleston  pondrían a bailar a los sectores acomodados de nuestro medio. Sin embargo el que más huella dejó de todos los géneros norteños fue el fox trot, cuya traducción vendría a ser el paso del zorro o el trote del zorro. Este género que puede considerarse como una especie de jazz primitivo llegó a nuestro país para quedarse. Para la segunda década del siglo XX el fox trot era de lo más popular en nuestro medio. Su huella se dejaba sentir en Quito en músicos como Sixto María Durán,  Ángel Honorio Jiménez, Ricardo Becerra y otros incluso más jóvenes como Luis Humberto Salgado y Víctor Carrera. Pero los más representativos creadores de fox fueron el cañarejo Rudescindo Inga Vélez,  los azuayos Francisco Paredes Herrera y  Aurelio Alvarado, y los guayaquileños Nicolás Mestanza y Nicasio Safadi.

Anuncio de la cerveza Cristal con el tema del jazz. Guayaquil, 1927

El Jahuay, un Incaico de José Rudescindo Inga Vélez, publicado en 1930.

En ese proceso de creación local de este género foráneo fue pasando algo especial, comenzó a mixturarse con elementos locales y los compositores  intencionalmente modificaron sus patrones, introdujeron la pentafonía andina en el discurso melódico del fox trot, y establecieron un patrón rítmico que sería característico, todo  lo que trajo una mutación incluso en el nombre: dejó de ser fox trot para denominarse fox incaico, que procuraba mostrar la mezcla entre lo norteamericano y su recreación con elementos locales; también se usaron otros nombre que no persistieron: fox indiano, o solo incaico.


Un fox trot guayaquileño, dedicado a un equipo de fútbol. 
Del compositor azuayo Aurelio Alvarado su jazz- one step: Mujeres y dollares.

Pasados los años treintas se siguieron creando one, two step y sobre todo fox trot ecuatorianos, pero finalmente, tras algo más de  veinte años en la escena, éstos pasarían al baúl de los recuerdos, como géneros de una moda que no fue tan pasajera; solo el fox incaico permanecería por más tiempo. Para 1928 el compositor Rudescindo Inga Vélez haría su fox incaico “La bocina”, una pieza adaptada de las melodías indígenas que escuchó en el Cañar a los indios. La bocina es un instrumento musical de viento, hecho de caña, que consiste en un tubo largo con una boquilla tallada en cuerno de toro. Hacia 1959 Segundo Bautista creó el fox incaico Collar de lágrimas, pieza musical insignia de los que se fueron lejos del país, de los migrantes. Otra pieza de este género que ha permanecido en la memoria es El Chinchinal de Víctor Ruiz.

Quizá el más emotivo, que siempre arranca lágrimas de la audiencia, es aquel compuesto por el manabita Constantino Mendoza, titulado La canción de los Andes.


Los alcatraces (one step) de Nicolás Mestanza. 
Raza vencida (shimmy-fox) de Francisco Paredes, años 20s y 30’s.


La denominación de fox incaico encontró varios detractores, como el musicólogo Segundo Luis Moreno (1882-1972), quien afirmaba que el nombre era incorrecto por su  incongruencia histórica, pues los Incas jamás habían bailado fox. De todos modos el nombre se impuso y se lo usa hasta nuestros días. Lo que sí sucedió es que este género dejó de ser bailable para pasar al repertorio de melodías cantadas. A muchas de ellas se les imponía títulos de temática indígena: Jahuay, El llanto de la india, Quitus, Alma indiana, Rondador, Inti Raimi, etc. Varias versaban sobre temas como la ausencia y la despedida, en lo cual se pude descubrir  la posible intención  de reemplazar al yaraví que trataba similares asuntos.

Sumac shungulla, fox trot del compositor quiteño Sito M. Durán.

El fox incaico  es – si nos permiten el neologismo- un producto ingro, es decir una mezcla musical de lo indio y lo negro, un género que, pasado el tiempo, volvió a sus orígenes, pues si se introdujo en los sectores acomodados, finalmente pasó a las poblaciones que lo crearon, los excluidos.

Nicolás Mestanza frente a su Mestanza Jazz. Incluye el banjo como parte del instrumental de la orquesta. Guayaquil. años 30’s.

Antes que llegue el rock and roll, el pop y el jazz, fue el  fox el género anglosajón de mayor incidencia en nuestros medios ciudadanos, con la significativa diferencia de que sirvió de matriz para el surgimiento de un nuevo género local.  Si bien ya no se crean fox incaicos en nuestros días, todavía se repiten aquellos que nos dejaron de legado nuestros abuelos a cuyas cadencias supieron crear una identidad de fusión y cuyos ejemplos representativos todavía siguen vigentes en la memoria y en las voces de las presentes generaciones.

Quito, 14 febrero, 2013
(Escrito para la elaboración de un guión de documental videográfico)



Ejemplos de piezas de compositores ecuatorianos de influjo anglo:



  • Hello Charley (one step) / Pedro Cordero
  • El llanto de la india (fox incaico) / Rudescindo Inga Vélez
  • Cuasmal (fox trot incaico) / Carlos Brito Benavides
  • Humbertito (one step) / Cristóbal Ojeda 
  • Fiero ser así (fox incaico) / José I. Rivadeneira
  • Sumac shungulla (fox trot) / Sixto María Durán
  • Black eyes (fox trot) / Sixto María Durán
  • Añoranzas (fox trot) / Leonidas Maya
  • Ayayay! (petit fox incaico) / Salvador Bustamante Celi
  • La canción de los Andes (fox incaico) / Constantino Mendoza
  • Collar de lágrimas (fox incaico) / Segundo Bautista
  • Los alcatraces (one step) / Nicolás Mestanza
  • Hello Mr. Grey (one step) / Francisco Paredes
  • De mis serranías (motivos del Azuay) (fox trot) / Francisco Paredes Herrera
  • Cuitas indianas (shimmy- fox incaico) / Francisco Paredes
  • E. Walter Kemmerer (fox trot) / Eliseo Floril
  • El Jahuay (fox trot incaico) / Rudescindo Inga Vélez
  • Mujeres y dólares (jazz one step) / Aurelio Alvarado Sempértegui
  • Minga indiana (fox trot) / Aurelio Sempértegui


AUDIOS QUE SE INTEGRARON AL PROGRAMA DE RADIO (escúchelos en la siguiente dirección):

  •  AUDIO: A continuación escuchemos el vals boston Nostalgias de Sixto María Durán (1875-1947).
  • AUDIO: Escuchemos el fox trox Vuelve a Guayaquil de Francisco Paredes Herrera.      
  • AUDIO: Seguidamente escuchemos Sumac shungulla, fox trox del compositor Sixto María Durán.
  • AUDIO: Escuchemos el fox incaico titulado El Chinchinal. 
  •  AUDIO. La canción de los Andes, fox incaico de Constantino Mendoza.

1 comentario:

  1. exelente informacion ..gracias por darme a conocer mejor nuestro aporte a la buena musica :::millon Gracias

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