martes, 23 de octubre de 2018

Los Yaravíes Quiteños

Se confirma que la compilación Yaravíes  quiteños corresponde al músico quiteño 
Juan Agustín Guerrero


Fidel Pablo Guerrero
http://soymusicaecuador.blogspot.com/


En 1993, a cien años de la primera impresión, reeditamos en Quito la colección de partituras ecuatorianas del siglo XIX que, con el título de Yaravíes quiteños, se había publicado en Madrid  en 1883 en las Actas del Congreso de Americanistas. Los Yaravíes quiteños, era una colección de piezas indígenas y populares ecuatorianas entre las que se incluían sanjuanitos, un jahuay, yumbo, alza, amorfino y obviamente yaravíes.

Bajo mi entusiasta propuesta y contando con una buena fotocopia del impreso que hallé en el Archivo Jacinto Jijón y Caamaño[1], transcribimos las partituras. Participaron en la tarea de reedición César Santos, Raúl Garzón y Ketty Wong. Hice para esa ocasión un corto estudio introductorio y César hizo el prólogo.

Para entonces, en torno al músico, poeta y pintor quiteño Juan Agustín Guerrero (ca. 1816- Quito, 1886), se conocía de su participación en las sociedades democráticas y de ilustración, que había sido compositor, profesor de piano y subdirector del primer Conservatorio Nacional de Música;  se contaba con la publicación en facsimilar que hizo el Banco Central del Ecuador de su Historia de la música ecuatoriana desde su origen hasta 1875; y, por mi parte, había hallado la fecha de muerte del artista quiteño, que no se sabía con exactitud y que la encontré en un periódico de 1886.

La obra pictórica había sido dada a conocer por varios autores en sueltos, pero fue Wilson Hallo en su libro Imágenes del Ecuador del siglo XIX (1981) quien publicó un álbum con muchas acuarelas y dibujos de Guerrero.

En el 2010 logré documentar un par de fotografías de Guerrero. Eran las primeras fotos que mostraban a este distinguido músico quiteño; las publiqué en la revista musical EDO, N° 7 (Quito, 2010). Los músicos Carlos Freire y Janneth Alvarado por su parte me habían enviado copias digitales de un par de obras de este compositor: un valse y  un baile popular, éste último, La cinta azul, dedicado a los regeneradores, con texto de Ángel Polibio Chaves, quizás creado hacia 1882. Ese era el panorama general de elementos conocidos sobre Guerrero hasta ese momento.

Juan Agustín Guerrero


Retornando a una de las colecciones pautada más importantes sobre música indígena y popular ecuatoriana, los Yaravíes  quiteños, podemos destacar que hasta hace unos pocos días aún era un misterio aseverar quién era el real autor de aquella compilación notada. Si bien había la sospecha de que la tarea la había realizado el artista quiteño, no existía la certeza o la prueba documental que demostrara tal aseveración. Nos basábamos –igual que lo habían hecho otros estudiosos con anterioridad-  en lo escrito por el mismo Agustín Guerrero en su libro Historia de la música ecuatoriana…  en el que apuntaba:

En 1865 llegó a Quito una comisión científica de España, y entre las muchas curiosidades que recogió, el señor Marcos Jiménez de la Espada, me mandó coleccionar todas las melodías indianas y populares, para llevarlas al museo de ciencias naturales de Madrid, quien, al despedirse, me dijo: “Le suplico no olvide de enviarme todo lo más que Ud. pueda recoger, porque quiero que el museo no carezca de estas reliquias sudamericanas.”

Sin embargo el escrito no ratificaba si el envío de partituras se había concretado.

En el diario de la Comisión española y en la presentación de los Yaravíes quiteños que se hizo en el Congreso internacional, nada se avisa sobre a quién le correspondía el trabajo pautado. Marcos Jiménez de la Espada, cuando presentó la colección tampoco hizo referencia al compilador, por lo que generalmente se concedía ese crédito a Jiménez, incluso el historiador González Suárez señala esta compilación como de Jiménez.

Una versión impresa de 1884 de los “Yaravíes quiteños”


Por mi parte, continué rastreando los originales de Guerrero por largo tiempo. En la red di con una copia que Jiménez había encargado al músico español Francisco Barbieris en 1882 y que la Biblioteca Nacional de España había colocado en su portal; esta copia podía considerarse el documento más cercano a los originales manuscritos. Sin embargo, en esa copia tampoco se decía nada de Guerrero: “Yaravíes quiteños (presentados al Congreso de Americanistas de Madrid, 1881, por D. Marcos Jimenez de la Espada y copiados por F. A. Barbieris. Nota. Estos aires populares están transcritos con mucha incorrección pero yo los he copiado tales cuales vinieron del Perú. B.”.

Portada de la copia hecha por F. Asenjo Barbieris.


Luego, revisando catálogos de archivos españoles en relación a Barbieris y a  Jiménez, finalmente di con un documento, que tenía 0 solicitudes (o sea que nadie lo había revisado) y si bien se mencionaba como publicado en el tomo segundo de las Actas del Congreso Internacional de Americanistas (4º. 1881. Madrid), me surgió la sospecha de que podría tratarse del documento que buscaba pues en la nota general se apuntaba que su soporte era “papel textual ms.”

Hace pocos días (el 10 de agosto del 2018), a propósito que la hija del músico César Santos viajaba a España se nos ocurrió pedirle que accediera a los mencionados documentos. Envié a César los códigos del archivo para que acudiendo allá, su hija pudiera acceder a la caja correspondiente y fotografiara los documentos. Sin embargo los centros investigativos de España (y casi de cualquier parte) requieren de cartas y credenciales investigativas especiales para el acceso. En ese marco, casi dando por perdida la oportunidad, César escribió una carta a la directora del centro y ella –gentil y agenciosamente- puso a nuestra disposición la digitalización y envío de los documentos por correo electrónico, eso sí mencionando que, por normas del centro, debíamos cancelar un importe si los publicábamos.

Al abrir los archivos de pdf que llegaron, se pudo constatar que efectivamente los documentos correspondían a la colección en cuestión y que nuestra búsqueda no había sido en vano. Constaba pues el nombre de Guerrero como el autor de la compilación.

Desafortunadamente, en ninguna de las páginas manuscritas de las 24 partituras,  existe una fecha que señale la temporalidad en que fueron enviadas las obras a España. Habrá que seguir buscando documentos aledaños que nos certifiquen el tiempo de envío, esto en la medida que Jiménez los presentó más de una década después de cuando hizo el pedido a Guerrero. Recién los presentó en 1881 en el congreso mencionado y como dijimos se publicaron en 1883,  Mientras el pedido de Jiménez a Guerrero data de 1865.

El músico español Francisco Barbieris indica que juntamente con unas cachuas, los yaravíes  quiteños llegaron a España desde Perú. Pudiera  ser que se envió  la colección primero al Perú y de allí  a España (o que Barbieris confundiera a Quito como parte del Perú? o que finalmente que su comentario solo se refiriera a las cachuas peruanas). Sin embargo hay un indicio que podría acercarnos a la fecha de envío. Se trata de un sello seco que consta en las partituras, que resulta ser el escudo de la República de Ecuador que se usaba hacia el último tercio del siglo XX. Tomando en cuenta que en 1875 Guerrero ya menciona el pedido que hizo Jiménez de la Espada, cabría suponer que entre 1865-1874 ya se habría enviado la compilación.

Sello seco con el Escudo de Ecuador.

El documento nos permite hacer algunas conclusiones generales (que en otros artículos iremos ampliando), como por ejemplo que el título original de la compilación de Jn. Agustín Guerrero era:

Colección
“de Yaravíes antiguos y modernos
“del Ecuador, incluso las melodías de los
“indios.
“Recopilados por Jn. Agustín Guerrero.”

Portada del legajo de la colección hecha por Juan A. Guerrero.

El hallazgo de este legajo finalmente nos permite ponderar documentadamente que Juan Agustín Guerrero fue el autor real de la colección; su nombre en efecto consta  en la portada como compilador.  Ahora se puede aseverar -sin reservas- que este trabajo lo hizo Juan Agustín Guerrero, uno de los importantes músicos ecuatorianos del siglo XIX, quien fue director del Conservatorio de Música y a quien debemos así mismo el primer esbozo de historia escrita de la música en Ecuador.

Detalles de  la colección
El legajo contiene 24 partituras con sus respectivas notas explicativas:
N° 1 El Masalla
Tono o yaraví que acostumbran cantar los indios en sus casamientos, a manera de consejo, a sus hijos.

N° 2 El Albacito
Yaraví con que van los indios a despertar a los novios al otro día de casados.

N° 3 El Llanto
Melodía que expresa naturalmente el tono y sentimiento con que lloran las indias.

N° 4 Yupaichisca
Melodía en que cantan “El Aldivino” los indios de las haciendas inmediatas a Quito en todos los días de fiesta a  las tres de la mañana.
N° 5 Canto que acostumbran los indios de las haciendas cuando están en la siega, a cuyo compás  trabajan.

Ñuca ulpasitulli
Maipi chari tian
Mana ricurcani
(1)Chiungu mi huacan
(1) como el ch francés [sic., se escribía shungu y ahora shunku]

Traducción
Mi tierna tortolilla
Adonde estará
Pues ya no la encuentro
Y el corazón llora.

N° 6 El Yumbo
Yaraví antiguo de los indios y que lo usan hasta hoy en el baile de los Danzantes, en el pito y acompañado del tamboril.

N° 7 El San Juanito
Baile de los indios de Otavalo, que en los tres días de la festividad de Sn. Juan Bautista lo usan cada año y con mucha novedad, tanto en Otavalo como en los demás pueblos de la provincia de Imbabura.

N° 8
El mayordomo. De Indios.

N° 9 La Bartola. Antiguo de indios

N° 10
Doña Lorenza
Yaraví antiguo de los indios que se conserva con tradición de un suceso

N° 11
Calliman- llugcixpa. De indios

N° 12
El Cusnico. Melodía de Indios

Fragmento de una de las partituras de la colección.


N° 13
Cuxnico. De indios

 En sumag palacio, cuxnico
Causajunguimi
Ñuca chaglla guasi, cuxnico
Yuyaringuimi.

Sumag pan de huevo, cuxnico
micujunguimi
Ñuca sara cancha cuxnico
Yuyaringuimi.

Traducción
En rico palacio,
viviendo estarás,
de mi pobre choza
tú te acordarás.

2
Rico pan de huevo
comiendo estarás,
de mi maíz tostado
tú te acordarás.

N° 14
Los Pastores

N° 15
Dn. Jacinto

N° 16
Amor mío. Yaraví popular.

N° 17
Amor fino- Baile popular.

N° 18
El desengaño.

N° 19
Cuando me muera.

N° 20
La purificadora

N° 21
La robadora. Popular

N° 22
La parranda. Baile popular

N° 23
¡Alza que te han visto! Música de Guayaquil.

[sin número]
Baile de los indios de la provincia de Oriente del Ecuador.

La última partitura, que no trae número, se encuentra en otro formato y calidad de papel y pareciera que el punto musical no coincide con el de Guerrero, podría ser un agregado; consta en su parte inferior escrito el nombre de  “Marcos Jiménez de la Espada”.

Queda claro que Guerrero usó el término yaraví como un genérico para las distintas piezas compiladas en su colección. De hecho el albacito, el sanjuanito, yumbo, jahuay y otros que son parte de la colección son considerados en la actualidad como géneros particulares y diferentes al yaraví, pero en su época, con el término yaraví, Guerrero abarcó a todos ellos.

Este hallazgo documental es una buena noticia para la investigación musical, a la que hay que sumar que la agrupación pomasqueña  “Canto Vivo”, se halla preparando la grabación de los “Yaravíes quiteños”, para que este registro por fin pueda ser escuchado por la colectividad ecuatoriana.

Pomasqui, 12 de agosto 2018





[1] Rolando Campuzano, arpista, me había proporcionado una copia del documento pero en muy malas condiciones.

jueves, 30 de agosto de 2018

Tonos de la Independencia



Tonos de la Independencia: música de cuando Quito se declaró libre.

Tres presentaciones en la ciudad de Quito, septiembre del 2018
Grupo musical JANAN
Palacio de Cristal del Itchimbía, jueves 6 de sep., 7 pm.
Museo de la Ciudad, jueves 13 sep., 7 pm.
Teatro Capitol, martes 18 de sep., 7:30 pm.
Música ecuatoriana de 1809-1830.
Entrada libre.
Descargue el programa de mano (informativo de 16 páginas) en forma gratuita en:
https://tonosdelaindependencia.wordpress.com/





Presentadas por el grupo musical Janan, el público de nuestra ciudad podrá apreciar 18 obras musicales del repertorio instrumental quiteño de hace 200 años.
El proyecto “Tonos de la Independencia”, del Investigador Musical Pablo Guerrero Gutiérrez, resultó uno de los ganadores de la Agenda Cultural 2018 en el concurso de la Secretaría de Cultura del Municipio, y fue elegido por el Instituto Metropolitano de Patrimonio para presentarse en el mes de septiembre por la conmemoración de “Quito 40 años de Patrimonio Cultural de la Humanidad”, en tres espacios cultuales de la capital: Palacio de Cristal del Itchimbía, Museo de la Ciudad y Teatro Capitol.
Obras como La Junta (tono), La guillotina (danza criolla, cuyo motivo inicial es La Marsellesa), La derrota del Panecillo o cuando Montes entró a Quito (yaraví), El Jacobino (danzante), Los Voltíjeros  (valse), El Guamán (tono místico),  Vals a Bolívar, el Ají de queso (costillar),  entre otras, que fueron creadas por anónimos artistas quiteños del siglo XIX serán estrenadas en arreglos libres elaborados por Eugenio Auz, César Santos, Javier Alarcón, Daniel Quinatoa y Rómulo Alarcón, quienes combinando instrumentos andinos y europeos buscan rememorar el llamado “tiempo heroico”, como se llamó a la época de sacrificio y lucha que permitió la emancipación americana.
Las obras serán ejecutadas por siete instrumentistas del grupo Janan y se contará con la participación del destacado pianista Álex Alarcón. La proyección  de acuarelas del siglo XIX que corresponden al Álbum de costumbres ecuatorianas, que reposa en la Biblioteca Nacional de España, será el telón de fondo que ilustre este evento.

Invitamos  a la ciudadanía a este programa que, en su estreno mundial, se desarrollará a las 7 de la noche, los días  jueves 6 de septiembre en el Palacio de Cristal del Itchimbía y  jueves 13 en el Museo de la Ciudad, y a la 7:30 p.m. el martes 18 en el Teatro Capitol. Todas las funciones serán gratuitas.

Descargue el programa de mano (folleto informativo de 16 páginas) en forma gratuita en:
https://tonosdelaindependencia.wordpress.com/



martes, 18 de abril de 2017

Bibliografía de la música ecuatoriana en línea BIMEL

Bibliografía de la música ecuatoriana en línea: BIMEL
Fidel Pablo Guerrero Gutiérrez
(para descargar el PDF de esta obra dar click en:)


Una bibliografía es un inventario del pensamiento histórico-documental que registra, organiza y evalúa la producción de procesos culturales tangibles o intangibles, los mismos que han sido plasmados en formatos intelectuales de la comunicación letrada, visual o sonora. Constituye así mismo una evaluación de un determinado campo o materia, cuando su escrutinio nos permite comprender su curso, alcances y sus faltantes: cuánto y sobre qué se ha escrito y sobre qué no se lo ha hecho.
La bibliografía es, en suma, una memoria documental sistemática, que tiene su complemento en aquella otra memoria, la de la tradición oral, en cuyo registro y transmisión intervienen otros mecanismo. La primera se lee, la segunda se escucha; algunas veces ambas se enlazan, pues lo que se escucha se puede escribir, así como lo que se lee se puede decir; esa interrelación sin duda se halla presente en este trabajo, que busca condensar aquellas memorias desde un ámbito técnico.
Contamos ahora con una bibliografía comentada para la investigación de la música ecuatoriana, con el título de: Bibliografía musical ecuatoriana en línea (BIMEL), en razón de que sido subida a una plataforma informática, de acceso libre, y que permitirá en el futuro incrementar, rediseñar o corregir su contenido. Al momento está constituida por más de 4.700 referencias con información que temporalmente va desde el siglo XVI hasta nuestros días: fuentes escritas, grabadas o filmadas que se han producido en el país o en el exterior, en los siguientes formatos:
  • Libros, revistas, folletos y hojas sueltas (manuscritos e impresos);
  • Partituras (solo aquellas que se insertan en libros, revistas y folletos o que se han editado como libros o folletos);
  • Audios y audiovisuales. Casetes y videos (solo aquellos de conferencias y material de carácter musicológico o que traten como tema exclusivo la música); y,
  • Direcciones web, las mismas que se han colocado junto a las referencias documentadas (solo aquellas que tengan categoría de sitios de consulta especializada, tesis y escritos en línea, habiendo sido todas recuperadas entre el mes de enero y febrero del 2017).
La bibliografía, en 656 páginas, abarca manuscritos o impresos de cédulas reales, informes, autos, juicios, crónicas coloniales (s. XVII-s. XVIII), diarios de viajeros (siglo XIX), relatos, poemas, cuentos, críticas, programas, composiciones musicales, conferencias, escritos de musicólogos, historiadores, literatos, autores antecedentes y modernos de distintas disciplinas que enfocan temas musicales o aledaños, así como también algunas investigaciones hechas en Perú y Colombia -territorios culturales conexos al Ecuador-, y aquellas que sobre nuestro país se han publicado en otras latitudes, EEUU, España, México, Francia, Argentina, Chile, etc. Cuenta con un índice analítico para búsquedas por temática,una introducción y una cronología bibliográfica.
Si bien es cierto que una bibliografía jamás queda concluida, el alcance cuantitativo que ahora se presenta es estimable, en procura de cubrir temáticas diversas y complementarias de la música. En el área histórica y científica se cuentan con las clásicas bibliografías de Robert E. Noris Guía bibliográfica para el estudio de la Historia ecuatoriana (Guides and bibliographies series, No. 11, p. 128-132. Austin: Institute of Latin American Studies, c1978); y, de Carlos Manuel Larrea la  Bibliografía científica del Ecuador (Quito: Editorial Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1953), y más recientemente la bibliografía histórica de Michael T. Hamerly; en el área del folklore Paulo de Carvalho –Neto publicó un centenar de fuentes; así mismo existen bibliografías ecuatorianas del ámbito jurídico, económico, sobre artesanías, entre otras. Espero pues,  que  este trabajo cubra las expectativas en nuestro campo y  que sirva para visibilizarnos y apreciarnos mejor.
Si usted desea descargarse el PDF de la Bibliografía, que ha sido colocada en la red para servicio gratuito por decisión de su autor,  ingrese a la siguiente dirección:

jueves, 5 de enero de 2017

Mesías Carrera: el fiel sonido del terruño

Mesías Carrera: el fiel sonido del terruño (1923-2016)


Por Fidel Pablo Guerrero
soymusicaecuador.blogspot.com



En sus años juveniles (Archivo Mesías Carrera, A-MC)


El último día con que fenecía el mes diciembre del 2016 falleció el compositor Manuel Mesías Carrera Carvajal, a quien tuvimos la oportunidad de conocer tiempo atrás, allá por 1993 cuando contribuimos en la edición de  una de sus obras que publicó el  Municipio de Quito. Desde entonces tuve la posibilidad de visitarlo algunas ocasiones en su hogar, acompañado de su hijo, el reconocido flautista de la Orquesta Sinfónica Nacional  Luciano Carrera, así como por su nieto, el también  flautista Luis Fernando Carrera, heredero, igual que su hermano Andrés  de la vena musical del maestro Mesías Carrera.

De Mesías Carrera -a quien recordamos con afecto y admiración- saboreamos obras musicales como Los Pumisachos (sanjuanito); Manzanita (chilena), Yo soy del pueblo (pasacalle), Tierra de pájaros (canción), entre otras; así como sus escritos, pues además era hombre preocupado por la investigación, fruto de lo cual redactó algunos libros históricos que ahora son el invaluable legado para el país y para Zámbiza,  lugar de donde era oriundo. Allí,  nació el 4 de diciembre de 1923; sus progenitores fueron Manuel Carrera y Rosa Carvajal, también nativos de Zámbiza.


“La Banda es la fiel intérprete  del corazón de  un pueblo” (Archivo Mesías Carrera, A-MC)


Tras terminar la escuela primaria en su pueblo y en vista de sus manifiestas aptitudes musicales, sus padres lo enviaron a Quito a realizar estudios con el profesor Rafael Navas, los mismos que se vio obligado a interrumpir temporalmente por el fallecimiento de su madre; luego, tras recuperarse emocionalmente los retomó con los compositores: Reinaldo Suárez,  Miguel Jaramillo, Julio Dávalos y Segundo Luis Moreno (1882-1972), éste último, prestigioso historiador de la música ecuatoriana quien le inculcó el aprecio por la investigación y la cultura musical autóctona.

Su formación musical con los mencionados maestros, complementada con una ávida curiosidad lectora en libros técnicos de la rama,  le valió desempeñarse cabalmente  como maestro de capilla, así como formar y dirigir bandas, coros y emprender una fecunda ruta en la composición musical. Cabe mencionar que el profundo amor que sentía por la música  le llevó a fundar en su casa una mini-escuela de enseñanza musical, semillero de donde surgieron muchos artistas.


En traje oscuro, Manuel Mesías Carrera Carvajal. (A-MC)


Su entrega a múltiples  actividades: creación, investigación, enseñanza y respaldo a varias agrupaciones musicales, entre las que se destaca el grupo Jayac,  la Banda de Zámbiza, así como conjuntos corales escolares y grupos de música popular y religiosa,  lo hacen un hombre todavía más admirable, pues además de ser persona sencilla, recta, bondadosa, fruto de su imaginación dejó un extensísimo legado de creaciones  musicales: sanjuanitos, tonadas, chilenas, danzantes, pasillos misas, pasacalles y otros géneros de raigambre popular,  a los que se suman muchos  arreglos para distintos formatos instrumentales, sin olvidarnos de sus apreciables libros: Historia y Cultura popular de Zámbiza, que ahora es parte de bibliotecas importantes en distintas partes del Mundo y que contó con la participación del especialista en temas histórico-andinos Frank Salomon; La música en Zámbiza. Homenaje a la decana de las instituciones: La banda de músicos en sus bodas de oro - 50 años de existencia 1942-1992; y,  El folklore autóctono zambiceño. Buscaba también la manera de publicar la biografía de uno de sus maestros, Miguel Jaramillo y su relato Un campesino en la ciudad, escritos que si no me equivoco quedaron inéditos (alguna vez me dio una copia de la biografía de Jaramillo, que con la venia de su familia espero poder publicarla en la revista musical EDO).

Luciano Carrera (flauta) y  Mesías Carrera. (A-MC)


Colectó información en cuanto a danzantes y personajes de las fiestas zambiceñas (Yumbos, Hachero, Bracerantes, etc.), hizo dibujos descriptivos y, lo que es de suma importancia, realizó transcripciones de muchas melodías que se ejecutaban en aquellos festejos. Movido por su querencia telúrica, la etnografía zambiceña tuvo en él a un cronista de las expresiones y tradiciones lugareñas.

Una de sus transcripciones musicales para pingullo y tambor, acompañada de dibujos del danzante que la ejecuta. (A-MC)


Mesías Carrera era un hombre bautizado por el sol de zambiceño, de barro duro, robusto, de baja estatura, de cabello ensortijado que se fue cubriendo de nieve con el paso del tiempo; cordial en el trato, que combinaba con algunas ocurrencias humorísticas en el diálogo.  El peso de los años y el cansancio de su infatigable  labor fueron deteniendo su dinámico caminar con el que se movía en tiempos radiantes; su memoria se volvió muy frágil… pero su sonrisa siguió intacta, quizá por la satisfacción del trabajo cumplido.

1. Mesías Carrera en su casa, en el 2013 (Foto Pablo Guerrero). 2. A fines del 2013 con su nieto Luis Fernando Carrera.


Así recordamos a una persona extraordinaria que dedicó su existencia a la música y por la que hizo mucho; sea pues ésta, una manera de grabarlo en la memoria, así como un modo de hacer llegar nuestras sinceras condolencias a toda su familia.


sábado, 1 de octubre de 2016

El Día del Pasillo: 1 de Octubre

Cancionero Ecuador N° 8: El pasillo ecuatoriano

Por: Fidel Pablo Guerrero

A Gonzalo Guerrero, mi padre: El fracaso no existe, solo el ejercicio de la constancia.





El Día del Pasillo debería ser algo más que un enunciado en el papel de los decretos oficiales; debería realizarse, por parte de los organismo de cultura, un real seguimiento a la propuesta y crearse espacios de respaldo, diálogo, debate con los cultores y creadores de este género, porque si no, la designación gubernamental del Día del Pasillo resulta intrascendente. Un día no representa nada para un género con tanta significación y existencia tan longeva; quizá si fuera una semana de festivales, charlas sobre su literatura, historia, danza, su música; sus conexiones con países aledaños, audición de nuevas propuesta sonoras y presentación de jóvenes valores de la creación e interpretación, en fin tanto por hacer… un día no alcanza ni para recordarlo. En pocas horas acabará el Día del Pasillo ... Apenas si se hicieron comentarios en radios y televisión con datos y música equivocada. Imágenes de Julio Jaramillo cantando boleros y valses. Habrá que hacer un replanteo del asunto si queremos alcanzar al valor dado al pasillo como patrimonio sonoro, identidad y símbolo nacional.

De parte nuestra, como un aporte al conocimiento histórico de este género, que se va acercando al siglo y medio de permanencia en nuestro medio, damos a luz el tomo N° 8 del Cancionero Ecuador: historia sonora de la música ecuatoriana, dedicado esta vez al Pasillo ecuatoriano (I parte). Este número incluye un pequeño estudio que dimos a conocer allá en 1995 en el I Encuentro Internacional del Pasillo en América (primer y último encuentro).

El mencionado estudio alcanzó algún prestigio entre historiadores e investigadores, pues por primera vez se daban a conocer documentadas informaciones históricas y partituras del siglo XIX de este género (entre ellas el pasillo Los Bandidos de Aparicio Córdoba). Los investigadores que asistieron a ese evento llevaron una copia de nuestro trabajo y lo hemos visto reproducido en segmentos en varios artículos locales e internacionales. Así mismo, con muchas ponencias presentadas en el evento internacional, hicimos la edición del Libro del pasillo, que aún permanece inédito a la espera de financiamiento.

Un año después (1996), la Corporación Musicológica Ecuatoriana CONMÚSICA hizo una modesta publicación de mi trabajo, el mismo que ahora con pequeñas modificaciones lo ponemos nuevamente al alcance.

Igual que los Cancioneros anteriores se puede acceder a este número antológico, que consta de 225 páginas y más de 50 partituras,  a través de una donación sugerida de  15 dólares que deben ser depositados en nuestra cuenta de ahorros 3217152600 del Banco del Pichincha, a nombre de Pablo Guerrero Gutiérrez, y luego hacernos llegar la copia de la transferencia o depósito a nuestro correo (musicadelecuador@gmail.com)  para que nosotros inmediatamente enviemos el Cancionero diagramado en formato PDF. Si bien el número de interesados en este tipo  de trabajo es mínimo y a ratos uno quiere replegarse, siempre nos acordamos, para darnos energía, de la frase que decía mi padre y que pusimos junto al epígrafe de este artículo: el fracaso no existe, solo el ejercicio de la constancia…

El presente Cancionero trae un estudio histórico en 50 páginas y un conjunto de valiosas partituras que van desde 1877 a 1920 y que nos dan pistas de los orígenes del pasillo en el Ecuador. Si desean invertir un poco más, por 20 dólares pueden acceder a un DVD en el cual consta además del mencionado estudio, los audios en formato MIDI para que puedan escucharse algunas de las obras recopiladas, así como las partituras en finale 2014 y sus PDFs.

Partituras del Cancionero Ecuador, N° 6:

01.         Córdoba Negrete, Aparicio. Los bandidos [partitura manuscrita]. Quito, ca. años 70’s del siglo XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
02.         Ramos A., Francisco. Mis lágrimas [partitura manuscrita]. Quito, ca. años 70’s del siglo XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
03.         Ramos A., J. N. El proscrito [partitura manuscrita]. Quito, ca. años 70’s del siglo XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
04.         Ortiz, Carlos Amable. La Patria en el Ecuador [partitura manuscrita]. Quito, 1881. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
05.         Ortiz, Carlos Amable. Mi corazón en pedazos [partitura manuscrita]. Quito, 1882. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
06.         Anónimo. Petita Pontón [partitura manuscrita]. Ecuador, s. XIX, ca. 1893. Piano (texto bajo la pauta). Compilación: Lidia Noboa de Granda.
07.         Espinosa Reyes, Miguel (“El Leuco”). Yo te quiero mucho [partitura manuscrita]. [Cuenca], antes de 1886. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
08.         Ortiz, Carlos Amable. El proscrito [partitura manuscrita]. Quito, 1886. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
09.         Ramos, José. Mucho te extraño [partitura manuscrita]. Quito, s. XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
10.         Nieto, Antonio. Venus [partitura manuscrita]. Quito, s. XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
11.         Nieto, Antonio. Olvídame [partitura manuscrita]. Quito, s. XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
12.         Ramos, José. Tú no sabes cuánto te quiero [partitura manuscrita]. Quito, s. XIX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
13.         Ortiz, Carlos Amable. El artillero [partitura manuscrita]. Quito, 1892. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
14.         No consta compositor. Adiós palomas blancas [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1895. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
15.         Cruz, Juan. Un recuerdo [partitura manuscrita]. Quito, 1897. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
16.         No consta compositor. Pasillo ecuatoriano [partitura manuscrita]. Quito, 1897. Piano. Compilación: Pedro Pablo Traversari.
17.         Córdoba, Enrique. Primeras quejas [partitura manuscrita]. Quito, 1897. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
18.         No  consta compositor. Pasillo [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1897-1903. Piano. Compilación: Pedro Pablo Traversari.
19.         Terán, Emilio María (General). Dulce emoción [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1890-1910. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
20.         No consta compositor. Aguarico [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1890-1910. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
21.         Guerra, Nicolás Abelardo. Besos que embriagan [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1899-1910. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
22.         Rafael María Pólit, música; Espinosa José Modesto. Los pollos pobre y rico [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1899-1910. Piano (incluye línea melódica con texto). Compilación: Carlos Amable Ortiz.
23.         Valdivieso, Rafael Enrique. Eloísa [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1899-1910. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
24.         Valdivieso, Rafael Enrique. Mis impresiones [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1899-1910. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
25.         No consta compositor. Solteros alegres [partitura manuscrita]. Guayaquil, ca. inicios s. XX. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
26.         No consta compositor. Belleza riobambeña (o Las amenazas de Riobamba). Riobamba, 1907.
27.         Chaves, Reinado. Clementina [partitura manuscrita]. Ibarra, ca. 1900-1910. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
28.         Romero, Ricardo. Sentirse amado [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1905-1917. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
29.         Córdoba, Aparicio. Te vas?... [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1905-1915. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
30.         Osa Madrid, Eduardo. 27 de marzo [partitura manuscrita]. Guayaquil, ca. 1910-1915. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
31.         Lo Piore, Sante (italiano). Ilusión quiteña [partitura manuscrita]. Quito, 1915. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
32.         Cabezas, Antonio C. Soñarse pobre [partitura manuscrita]. Guayaquil, ca. 1913-1916. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
33.         Ortiz, José Miguel. Mis flores negras [partitura manuscrita]. Quito, 1917. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
34.         Hidalgo, [Antonio de J.?]. Gemidos [partitura manuscrita]. Loja, ca. 1915-1918. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
35.         Espín, Elías. Miguel Ángel [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1915-1918. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
36.         No consta compositor [César Guerrero]. El aguacate [partitura manuscrita]. Quito, ca. 1919. Piano (incluye línea melódica con texto). Compilación: Wilman Ordóñez.
37.         Paredes Herrera, Francisco, música; Silva, Medardo Ángel, poesía. El alma en los labios [partitura impresa]. Cuenca, 1919. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
38.         Bustamante Celi, Salvador. Los adioses [partitura manuscrita]. Loja, ca. 1920. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
39.         Casares, Josefina María. Siempre te amaré [partitura manuscrita]. Quito, 1921. Piano. Compilación: César Santos Tejada.
40.         Paredes, Víctor Aurelio. Mis quejas (Odio y amor) [partitura manuscrita]. Quito, 1928. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
41.         Canelos, José Ignacio. Ojos verdes [partitura manuscrita]. Quito, 1927. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
42.         Ojeda Dávila, Cristóbal. Alejándose [partitura manuscrita]. Quito, 1927. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.
43.         Durán, Sixto María. Recuerdos [partitura manuscrita]. Quito, 1928. Piano. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.

Además se incluyen pasillos colombianos y uno de los migrantes cubanos en Cayo Hueso (EEUU). Los primeros, suponemos por la cercanía del territorio ha sido posible documentarlos  en varios archivos privados y públicos en Imbabura, Pichincha, Guayas, y otras provincias. El pasillo cubano, a pedido nuestro, tras avisarle las pistas de la localización documental, nos fue traído desde Cuba por nuestra estimada amiga ecuatoriana-cubana: María Elena Vinueza. Así mismo incluimos tres piezas de gran significación histórica, valses que tocaron las bandas musicales cuando el Libertador Simón Bolívar entró a Quito en 1822.

44.         Vals granadino / Anónimo. ca. 1819
45.         Valse que se tocó en Quito cuando entró Bolívar, N° 1. Quito, 1822.
46.         Valse que se tocó en Quito cuando entró Bolívar, N° 2. Quito, 1822.
47.         El expatriado / Ricardo Pérez. ca. 1876
48.         Pasillo enseñado por Rafael Pombo a Carlos Amable Ortiz. Quito, 1877.
49.         Uña de pava, pasillo enseñado por Rafael Pombo a Carlos Amable Ortiz. Quito, 1877.
50.         Uña de pava [versión 2], s. XIX
51.         Pasillo El Dime que sí, s. XIX
52.         Pasillo El no me da la gana, s. XIX
53.         El 10 de Octubre (Cuba), s. XIX

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