miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sombrero Ecuatoriano de Paja Toquilla es Patrimonio Cultural de la Humanidad


El sombrero ecuatoriano de Paja Toquilla es Patrimonio Cultural de la Humanidad

Fidel Pablo Guerrero

El baile de mi sombrero
se baila de esta manera
poniéndolo bajo el brazo 
y dando la media vuelta,
y dando la vuelta entera.
Copla del "Baile del sombrerito"-Ecuador



http://www.ecuadorianhands.com/blog-es/2012/04/el-famoso-sombrero-panama-hats-es-ecuatoriano/

Hoy 5 de diciembre del 2012, el mejor canal de comunicación del continente americano, Telesur, informaba a través de su corresponsal en Francia, Esther Yáñez, que las propuestas de nombrar a ciertas expresiones culturales como Patrimonio de la Humanidad presentadas por  Bolivia, Brasil, Colombia y Ecuador eran aceptadas como tales por un tribunal de notables. A las 10h20, hora de nuestro país, el sombrero trabajado en paja toquilla por los artesanos ecuatorianos era nominado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Sin tribunal alguno en el Ecuador, quienes trabajan en este campo saben que es un patrimonio cultural y quienes se benefician como producto comercial lo consideran su patrimonio económico; ciertamente que el sombrero más famoso del mundo tiene estas dos características, cultural y económica. El resto de países mencionados no presentaron expresiones culturales veniales, sino más bien festividades y danzas populares gratuitas (Venezuela y su propuesta de Los Diablos del Corpus Christi también ha sido aceptada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, 6 diciembre, 2012). 

Hay un pasillo titulado Romance a la tejedora manabita que destaca la delicadeza del sombrero en mención, el mismo que desde que comenzó su comercialización internacional perdió la procedencia de elaboración y pasó  a conocerse como Panama Hat, sombrero panameño, pues desde allí se expandía a los mercados del Mundo. El sombrero ecuatoriano es uno de los trabajos más finos que existen, un tejedor puede demorarse en hacer un sombrero hasta casi ocho meses. En el siglo XIX se conocían fábricas artesanales de este producto en varias provincias del país, sin embargo donde se concentró su elaboración fue en Manabí, Cañar y Azuay, que son ahora los surtidores del sombrero.

El texto del pasillo lo apuntamos a continuación, algún momento haremos la transcripción pautada del mismo.

Romance de una Tejedora Manabita
Pasillo
Música: Filemón Macías Joza
Texto: Paco del Casti


Con una horma de esperanza 
y dedos de clavellina
va tejiendo su sombrero
la manabita más linda. 
Que finas que son  sus hebras 
tan finas como ella misma.
Ay quien fuera Horacio Hidrovo 
o el panal de su poesía  
para cantarte en aromas 
una canción de toquillas.

Dime linda manabita 
si es verdad, que en tus vigilias
tejes con aguas delgadas
y en diamantes cristalizas. 
Ese sombrero tan leve
que más que sombrero es brisa
o es que tus dedos de pétalos 
de rosas, nardos y lirios 
están tejiendo un sombrero 
con rayos de luna india. 

Di porque haciendo milagros 
aún mis ojos no te miran 
en altar de tamarindos
entre oro, incienso y mirra.
O es que acaso por robar 
al creador sus maravillas 
con que tejió las estrellas
de los altares te quitan. 
Y te encarcelan celosa
tras rejas de eucaristía. 

Pero no guardes silencio
tus secretos no los digas
sigue en tu horma de esperanza
tejiendo sueños de almíbar. 
Y diciendo a labios quedos
oraciones de ambrosía
teje, teje, tejedora
de dedos de clavellina. 
Teje, tejedora y une 
mis versos a tu toquilla. 
  
(En youtube puede escuchar un par de versiones de este pasillo).

Sin embargo existe otra pieza, desconocida hasta ahora, la misma que fue hecha en ritmo de habanera  por un italiano que estuvo radicado en nuestro país como director de bandas entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, el músico E. Gabrielli.


He aquí el texto de la obra en mención:

Sombrero de Manabí

Soñando en Cuba llegué a La Habana,
y una cubana me quiso allí
porque llevaba, más que dinero,
un buen sombrero de Manabí.

Al vernos juntos, -“linda pareja”
-“Dios la proteja”- decían allí,
pues yo salía, ay! de brasero
puesto el sombrero de Manabí.

Me protegía en los sudores,
en los amores que tuve allí
del reverbero, las anchas alas
de mi sombrero de Manabí.

Humo de paja, se evaporaron
porque robaron con gracia allí
en cierto día de mal agüero
ay!, mi sombrero de Manabí.

En estos días transcribiré la partitura para que ustedes la escuchen.

1 comentario:

  1. Felicitaciones por tus investigaciones y publicaciones tan acertadas y hermosamente escritas.

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